Zeus, la startup española que busca democratizar la impresión 3D

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La impresión 3D es una de las tecnologías más prometedoras -por no decir la más- que han surgido al amparo de la revolución digital. Sus aplicaciones en la industria personalizada, la sanidad, la educación o el entretenimiento se cuentan por cientos de miles. Algo que no ha pasado desapercibido a ojos de la industria, que ha impulsado este tipo de tecnologías un 28% anual entre 2011 y 2015, con previsión de seguir creciendo un 25% de aquí a 2020, según un reciente estudio de la consultora EY. Otro informe de Gartner ya aventuraba hace un tiempo de que las ventas de impresoras 3D se duplican de año en año. Sin embargo, esta tecnología sigue siendo una gran desconocida para muchas compañías y usuarios finales, que se encuentran con una enorme barrera de entrada: la complejidad técnica y la falta de formación específica.

Aquí es donde entra en juego Zeus, una startup española especializada en la fabricación de impresoras 3D y en ofrecer servicios cloud de conversión de archivos e impresión remota. «Desgraciadamente a día de hoy la impresión 3D se sigue concibiendo como una tecnología que cambiará el mundo y se considera que las impresoras 3D son para los ingenieros o los arquitectos», explica Ángel Almarza, Chief Marketing Officer de Zeus. «Creemos que la gente tiene esta concepción porque las impresoras que han visto funcionar lo han hecho al amparo de una persona haciendo muchas gestiones como calibrado, diseño, o manipulación de softwares complejos».

¿Cómo simplificar la impresión 3D para la empresa o el usuario no experto? Esta compañía ha apostado por una estrategia de 360 grados que cubre todo el ciclo de vida de esta tecnología, desde el escaneo de elementos para su posterior reproducción (Dolly, un escáner 3D para smartphones) hasta la impresión propiamente dicha (Crystal, un dispositivo con pantalla táctil, conexión USB, WIFI para poder imprimir en remoto, y que no requiere ninguna calibración ni configuración); pasando por un panel de control o hub (Zeuseye) que permite gestionar todos los trabajos en marcha, encontrar nuevos modelos en la nube o convertir cualquier formato de archivo (recordemos que todavía no hay estándares en esta incipiente tecnología) para que pueda ser utilizado fácilmente en la impresora 3D.

En concreto, el buscador de modelos 3D cuenta con una base de datos de más de medio millón de modelos, pensados para personas que no saben diseñar en 3D. En Zeuseye es donde la startup (que nació bajo el amparo del Parque Científico de la Universidad Carlos III de Madrid y cuenta actualmente con 12 empleados) más esfuerzo ha hecho para diferenciarse de su competencia: «Todos los comparadores funcionan con tags o etiquetas para mostrar resultados. En este caso el funcionamiento es diferente, el buscador toma como base otro modelo 3D, a través de inteligencia artificial o machine learning, el buscador analiza el modelo 3D y nos propone modelos similares por forma», explica Almarza.

Esta aproximación de 360 grados está siendo ya ampliamente utilizada en la generación de prototipos en la industria para validar el producto antes de industrializarlo completamente, «ya que el coste de moldes es extremadamente elevado y lento, y no se pueden permitir que haya errores». La startup también identifica focos claros de interés en otros sectores, como la educación o la comercialización directa de productos impresos, además de la paquetización de la tecnología como servicio en consultoría, la generación de contenidos o, simplemente, como entretenimiento doméstico.

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